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Un atasco, una locura, un accidente...

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abril 2017

¡VAYA, HOMBRE! SI HAY ATASCO… Cuando muchos conductores quieren utilizar la misma vía, a la misma hora del mismo día –como sucede, por ejemplo, durante las salidas y retornos de Semana Santa–, las retenciones y los atascos suelen ser habituales. Aquí vemos un ejemplo en el que, por la afluencia alta de vehículos y la llegada a un túnel, se ralentiza la circulación. Un momento ideal para poner en práctica los consejos que hemos dado en las páginas anteriores.

DISTANCIA. UNOS MÁS Y OTROS MENOS. La regla fundamental al acercarse a un atasco es mantener una distancia de seguridad y una velocidad prudencial, para que nos permita detenernos en caso de frenazo brusco. Como se ven en la secuencia, algunos conductores dejan una distancia de seguridad adecuada y otros, no, lo que ocasiona, como mínimo, sustos y nuevos frenazos (efecto acordeón). Y algo fundamental es mirar con anticipación (varios coches por delante) y evitar distraerse…

VELOCIDAD INADECUADA Y DISTRACCIÓN. Ya en la secuencia anterior se ve que el motorista que se acerca a la cola de la retención circula a una velocidad inadecuada a las circunstancias de la circulación, pero es que, además, circula distraído y ni siquiera frena cuando se acerca al coche precedente. Por ello es impacto es tan brutal que desplaza al coche e incluso lo lanza contra la mediana, medio levantándolo en el aire y contra el vehículo precedente…

GRAVE ACCIDENTE… Y MÁS RETENCIONES. La conjunción de velocidad inadecuada, distracción y falta de distancia de seguridad combinados llevan a un accidente terrible, con consecuencias graves para el motorista y para los ocupantes de los coches que reciben el impacto, quienes sufrirán secuelas importantes. Además, y desde luego con muchísima menos importancia, estas malas prácticas, incluso sin que lleguen a desembocar en accidente, también provocan que la retención sea aún mayor.

  • Multa de 200 euros
  • Pérdida de 3 puntos



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